Diez (falsos) mitos sobre la financiación de la Iglesia

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No es raro escuchar que la Iglesia recibe dinero directamente de los impuestos que pagan los españoles. Sin embargo, es un asunto bastante más complejo. Ante la campaña de la Renta de este año, Xtantos ha publicado un vídeo que ayuda a entender cómo es verdaderamente el sostenimiento económico de la Iglesia. Veamos cuál es el decálogo de los falsos mitos sobre la financiación de la Iglesia.

  1. El Estado paga cada año miles de millones a la Iglesia. Seguro que más de una vez has escuchado algo así. Pues bien, es incorrecta, ya que la Iglesia recibe del Estado la cantidad que los pacientes contribuyentes deciden dar, de forma voluntaria y libre, cuando marcan la casilla correspondiente en la Declaración de la Renta. Desde 2007, año en que se aplicó la modificación del Sistema de Asignación Tributaria, el Estado no asigna a la Iglesia dotación alguna en los Presupuestos Generales del Estado.
  1. La Iglesia Católica es la única que no paga el Impuesto sobre Bienes Inmuebles (IBI). Otra de las afirmaciones más comunes en el debate público y otra falsedad. Porque ni ONG, asociaciones, fundaciones e instituciones pagan este impuesto, al igual que otras organizaciones religiosas de distinta confesión. ¿La razón? La Ley de Mecenazgo de 2002. Que reconoce a la gran labor que realizan un conjunto de asociaciones, fundaciones e instituciones para la sociedad y, por ello, les exime de pagar el IBI.
  1. En término económicos, la Iglesia funciona como un solo ente. Otra afirmación tan falsa como extendida. La Conferencia Episcopal Española es la encargada de recibir el dinero de los contribuyentes que deciden darlo a la Iglesia y de repartirlo de forma solidaria entre las casi 70 diócesis españolas en función de sus necesidades y de las actividades que lleven a cabo. Son más de 40.000 las entidades católicas (centros de enseñanza, hospitales, residencias de ancianos, etcétera) las que gestionan de forma autónoma las contribuciones.
  1. La Iglesia recibe fondos públicos a través de los colegios concertados. Otro error común: pensar que el dinero público que reciben los centros de enseñanza concertada van a parar a las arcas de la Iglesia. En primer lugar, las partidas presupuestarias que reciben estos centros educativos tienen como fin garantizar su funcionamiento y mantenimiento, y permiten ahorrar al Estado hasta 2.692 millones de euros. En segundo lugar, no todos los centros concertados son religiosos, también los hay laicos; y todos, sean o no religiosos, gestionan ese dinero de forma autónoma.
  1. Cáritas sólo recibe de la Iglesia el 2% de lo que recauda. Otra afirmación que carece de todo fundamento. Como entidad que forma parte de la Iglesia, Cáritas recibe de la Iglesia el 65% de sus fondos a través de diferentes vías: asignación directa de la Conferencia Episcopal, asignación de cada diócesis, colectas en las parroquias, donativos de los fieles, suscripciones periódicas… Cinco millones de personas se han beneficiado de la ayuda de los voluntarios de Cáritas en España.   
  1. Todo el dinero que recibe la Iglesia en España se destina a los sacerdotes y obispos. Teniendo en cuenta los mitos relatados hasta ahora, no es de extrañar que este también exista y, por supuesto, sea igualmente falso. Como ya hemos explicado antes, la Conferencia Episcopal recibe las contribuciones de los españoles a través de la casilla correspondiente en la declaración de la Renta y las reparte entre las 69 diócesis españolas y el arzobispado castrense siguiendo un criterio de justicia. Es decir, se observan las necesidades y carencias de cada diócesis a la hora de asignar una mayor o menor cantidad de dinero.
  1. La Iglesia ostenta una posición privilegiada en hospitales, cárceles y ejército. Al contrario de lo que comúnmente se piensa, la presencia de la Iglesia en estas instituciones no se debe a privilegio alguno. En primer lugar, la Iglesia no disfruta de régimen económico especial o exclusivo alguno que la sitúe por encima del resto de entidades o confesiones del sector no lucrativo sujetas a la Ley de Mecenazgo. En segundo lugar, el predominio de la Iglesia Católica en estas instituciones se explica porque el Estado es garante del derecho a la atención religiosa y, puesto que la Católica es la mayoritaria en España, hay una mayor presencia de sacerdotes de dicha confesión en estas instituciones.
  1. La labor social de la Iglesia es ínfima y no ahorra lo suficiente al Estado. Nada más lejos de la realidad. Gracias al esfuerzo y a la labor social de la Iglesia, el Estado se ahorra cientos de millones de euros al año. Las entidades católicas han llegado a atender a 160.000 inmigrantes, 18.000 drogodependientes y 2,8 millones de personas en riesgo de pobreza. Además, 78 centros gestionados por la Iglesia realizan labores de apoyo y acogida a mujeres víctimas de la violencia y de la exclusión. En términos estrictamente económicos, la Iglesia ahorra al Estado importantes sumas de dinero y ayuda a mejorar la situación de miles de personas cada día.
  1. La Iglesia no paga el IVA. Otra falsedad. Cierto es que hasta 2006 era así, pero a partir de esa fecha, cuando se redacta el nuevo modelo de financiación de la Iglesia Católica, se elimina la asignación directa del Estado y la exención del pago del IVA. Desde entonces, la Iglesia paga dicho impuesto en todas sus adquisiciones y compras.
  1. La Iglesia no rinde cuentas ante autoridad o institución alguna. La verdad es que sí que lo hace: la Iglesia también ha de rendir cuentas. ¿Cómo y ante quién? Todos los años, la Conferencia Episcopal presenta ante el Ministerio de Justicia una memoria anual de actividades, en la que se detallan la distribución y fines de la asignación presupuestaria consignada por los contribuyentes de forma libre y voluntaria. Además, para dotar al documento de una mayor transparencia, se somete a una revisión externa a cargo de una empresa de máximo prestigio.